Fin de año en Portugal, con clima excepcional y miles de españoles en el país hermano

Islas Berlengas (frente a Peniche)
Hubo bastantes españoles este fin de año en Portugal. No es difícil encontrártelos en los principales locales turísticos. Porto es uno de ellos; pero este año, en Navidad, Porto -al menos la Ribeira, la Baixa portuense- parece el escenario de un funeral. La cara contraria es la otra orilla de la foz do Douro, la zona ribereña de Vila Nova de Gaia; allí sí hay luces de Navidad, allí hay ambiente festivo; en Porto, sorprendentemente, no. Con todo, en la praça dos Aliados, la fiesta de fin de año para los populares (fiesta para el ciudadano de a pie, sin tener que pagar) ha sido en este 31 de diciembre que queda atrás, realmente de arromba, como dirían los hermanos portugueses. Algo es algo. Y en este 1 de enero, por la tarde, el mismo escenario, abierto gratuitamente al público que abarrotará os Aliados, acoge un concierto de Año Nuevo, a cargo de la Banda Sinfónica Portuguesa.
Al caer el puente de fin de año - año nuevo en inicio de semana, quien más, quien menos, ha aprovechado 4 días de descanso y eso ha llevado a muchos españoles a viajar a Portugal. Su presencia ha sido más que notable estos días, en Lisboa, en Porto, en Braga... pero también en Óbidos, en Coimbra, en Nazaré… en los puntos neurálgicos para el Turismo en el país hermano, actividad económica que sigue creciendo y creciendo.
El llenazo del domingo y de este lunes en Nazaré hacía recordar los días fuertes del tradicional veraneo en la zona. El buen tiempo ha acompañado : hasta 20 grados llegó a marcar el termómetro en hora punta en Óbidos en el fin de semana; es cierto, también, que las madrugadas han sido muy frías, pero estamos en pleno invierno y nadie se debe llamar a engaño.
Pero el buen tiempo, excelente diríamos, ha sorprendido a los visitantes de Portugal en este largo fin de semana. Sábado, domingo, lunes... viéndose las islas Berlengas, las anexas... como si estuviesen ahí al lado, es algo que en Peniche no puede observarse, de modo tan diáfano, muchas veces en el año. Atardeceres como el de este lunes de final de año, en la playa de la Foz do Arelho (Caldas da Rainha) con una puesta del sol y un ambiente de lo más ameno (temperatura excelente y ni una ráfaga de aire), son todo un lujo en su disfrute por los cientos de personas que allí estaban.
Paraíso de los surfistas, esta costa del Oeste portugués ha concentrado en el fin de año a sin fin de deportistas de esta especialidad, que con sus tablas han llegado, en muchos casos, desde diferentes partes de España. Javier Fontenla, gallego, nos explicaba que "el agua ha estado a una temperatura excelente; el mar, si quieres, demasiado calmado para los que buscamos más adrenalina, más emoción, la que habitualmente nos proporcionan estas aguas de Nazaré y Peniche que, sorprendentemente, en este puente del fin de año, se nos han presentado tan calmas, tan planas, que nos han sorprendido a todos. Pero sí hemos disfrutado : yo me he bañado incluso, como si estuviésemos en verano; el resto, las emociones fuertes, este mar nos las volverá a dar una y mil veces, pues eso es lo suyo; esta calma de fin de año ha sido algo impactante, fabuloso para el paseante, para el turista -he visto a más de uno atreverse a bañarse como he hecho yo-; algo frustrante para nosotros, los surfistas de cierta experiencia. Pero vivo a tres horas de coche de aquí, no es la primera vez que vengo y a fe que volveré una y mil veces. Además no me esperaba la marcha que hay en Nazaré y San Martinho do Porto en estas noches de fin de año, cuéntalo si escribes algo sobre esto", nos dice este pontevedrés aún joven, sin duda gran experto en el manejo de la tabla.
Entramos en el año nuevo; he traído conmigo a la cena de fin de año unas botellas de blanco Altos de Torona, el correspondiente a las tres variedades, que Horacio Gómez elabora cada año con especialísimo esmero. Mis anfitriones, amigos portugueses de excepcional conocimiento de la temática vinícola, dicen que el blanco al que me refiero, premiado en el Concurso Mundial de Londres, es realmente sublime. Se lo diré a Horacio Gómez en cuanto le vea. Aunque el ya lo sabe : sus vinos son de Champions League. Como la caldeirada de peixe que junto a unos mariscos previos han dispuesto para la cena de fin de año mis amigos. Todo resultó excelente, como el espumante de Távora / Varosa con el que brindamos porque el 2019 sea de paz y progreso.
Ha llegado el nuevo año. Y con el llegará la cuesta de enero, no nos engañemos. Una cosa es los buenos deseos que todos llegada esta altura tenemos; otra es la realidad pura y dura con la que no pocos nos encontraremos. Pero llegados a este punto y hora, solo cabe decirles a todos ustedes aquello de ¡Feliz Año Nuevo!. Y anímense porque si es por fiestas, en cuanto nos descuidemos estamos en Carnavales (5 marzo) aunque este año caen un poco tardíos... pero llegarán, si Dios quiere, llegarán.
Ánimo y, como por Portugal dicen, vamos a eles!.
EUGÉNIO EIROA
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